Plan de minutas en el comedor escolar

Las necesidades nutricionales de nuestros clientes, especialmente de los niños, han variado en los últimos tiempos debido al actual estilo de vida de padres e hijos. Por ello, debemos tener en cuenta los requerimientos nutricionales de nuestros clientes en función de su edad.

Centrándonos en la edad escolar, las necesidades calóricas son muy altas, 950-1250 kilocalorías (kcal) diarias para los niños de 1 a 3 años, y 1700-2450 kcal al día para niños de 4 a 12 años. Esta energía será proporcionada a través de los hidratos de carbono, proteínas y lípidos de los alimentos.

Así, del total de calorías ingeridas diariamente, los hidratos de carbono deben representar un 50-60% del total, las proteínas, un 15-20% y los lípidos o grasas, un 15-30%.

También necesitamos las vitaminas y minerales que nos proporcionan los alimentos, principalmente las frutas y verduras, que deben estar presentes en todas las comidas.

En el diseño del plan de minutas para el comedor escolar, tenemos en cuenta también los siguientes puntos:

  • Mantener una presencia importante de alimentos de origen vegetal: primeros platos (cereales, legumbres, patatas, verduras, sopas variadas); guarnición de ensaladas, introduciendo la máxima diversidad de productos.

  • Utilizar aceite de oliva, girasol o maíz como grasa para la preparación de alimentos.
  • Controlar la adición de sal. Utilizar sal yodada.

  • Proponer la fruta del tiempo como postre habitual.

  • Complementar el menœ con lácteos, pero nunca como sustitutos frecuentes de las frutas.

  • Dar prioridad al pescado en alternancia con diferentes tipos de carne y huevos.

  • Preparar los alimentos diversificando las técnicas culinarias (hervidos, guisados, cocidos, plancha y fritos).

  • Incluir en la minuta aquellos alimentos (verduras, pescado, frutas) que los escolares deben tomar pero que no siempre son sus preferidos.

  • Controlar la cantidad y tamaño de las raciones. Es preferible que el escolar pruebe todos los componentes del menú a que sólo coma lo que le gusta.

  • Respetar, en la medida de lo posible, los hábitos alimentarios de los escolares, siempre que esto no suponga la exclusión de alimentos básicos.

Por ello, en el menú de los niños se debe controlar el consumo de golosinas, evitar la presencia de bebidas refrescantes, disminuir la presencia de bollería industrial y pastelería, y vigilar el consumo de grasas no saludables.